sábado, 6 de agosto de 2011

Un poquito de autocharla interna

Conforme pasan los años he ido pasando por diferentes etapas mentales. Con ello me refiero a que esto ha sido así desde diferentes puntos de vista, desde el deseo de encontrar un lugar en el mundo, desde el anhelo sentimental o incluso desde el tipo de actividades que me gustan hacer. Así que he pensado que este sábado por la mañana, una buena alternativa a ver en mi ordenador episodios de una serie de TV sería buena idea compartir un poco de ideas acerca de varias cosas.
Lo que he observado es que hay personas, o etapas vitales, en las que uno se focaliza en su ego, en individualizarse y separarse del resto de las personas. Por ejemplo, intentando destacar por encima de los demás, ganando en los deportes, destacando a nivel académico, o con sentimientos de nacionalismos “yo soy diferente de ti, en cierto modo mejor, de la élite”, o haciendo tareas individuales para distinguirse de los demás (relatos, cuadros, anécdotas frikis que solo te han pasado a ti, etc). Digamos que como dice el anuncio de Ikea, lo que gusta es tener “la república independiente de mi casa” . Y que todo lo propio sea especial, incluso la pareja, que sea ese ser único del universo, ese ser idealizado que te puede comprender como nadie más del mundo y por el que se deberían escribir canciones. He observado que muchas personas tienen ese enfoque vital en su vida, dejar constancia de que su individualidad ha pasado por el mundo.
Sin embargo, en mi vida he conocido a muuuucha gente, en parte debido a viajes, diversos grupos de gente que he ido conociendo, pero sobretodo en gran parte por mi trabajo de psicólogo con ancianos, recogiendo las inquietudes al final de la vida de muchas personas. Y he visto que en el fondo muchos anhelos e inquietudes son compartidas. El miedo a la soledad, a que nadie más en el mundo sepa apreciar la chispa vital de uno, que no hayan descubierto el potencial y lo que tienes para compartir al mundo. Mucha gente quiere compartir con el mundo y dar su punto de vista. Aunque como dice el refrán “muchos quieren tener razón y pocos son los razonables”. A la gente le gusta dar su punto de vista de las cosas y contar sus anécdotas y no tanto escuchar o tener en cuenta las de los demás.
En el ámbito sentimental, he observado que los miedos y conflictos internos suelen ser compartidos. Por ejemplo la dualidad entre “me espero para encontrar a la persona maravillosa” y el “como no me dé prisa se me va a pasar el arroz, o no podré formar una familia como la demás gente”. O también hay muchas relaciones de “seguir por inercia”, o digamos que “aguantar o tolerar al otro” e ir tirando así. Y en el cortejo muchos patrones que se repiten, como el miedo de muchas mujeres a ceder en el terreno sexual y que “una vez haya habido sexo, perdón: hecho el amor, cambien las cosas, como que ya le he entregado mi joya y me va a valorar menos y me va a dejar”. Y luego otras mujeres que normalizan el sexo y le quitan su aureola mágica para no sentirse mal, pero luego cuando viene quizás un chico en el que intuyen un claro deseo sexual, cierran sus puertas, o dicho de otro modo “si lo necesitas no te lo doy, y si no lo necesitas entonces te lo doy”. Y con todas estas interacciones entre las personas veo patrones que se van repitiendo, como mujeres que acaban siempre con hombres que los maltratan, o hombres que siempre están con mujeres que no les convienen. Patrones subyacentes fruto de aprendizajes, valores de las personas… lo que sea, pero que hacen que la cadena de relaciones fracasadas no se rompa. Ya que de hecho, no todos hablan el mismo idioma: unos están interesados en controlar la situación a su alrededor para sentirse tranquilos, otros se dejan fluir esperando que el destino les traiga algo especial, otros tienen anhelo de estatus social y de encajar en el mundo, otros anhelo de aprender y conocer cosas… unos se centran en su proyecto vital, ya sea este su trabajo o su hobby (sea el que sea) y la interacción con las otras personas (o salir de casa) no lo necesitan, y otros viven para interaccionar socialmente y disfrutan hablando con los demás y conociendo y compartiendo experiencias con otros. En cualquier caso, muchas parejas tienen proyectos profundos diferentes y hace que la pareja nunca acabe de cuajar.

Sin embargo lo que si que he visto es lo que decía: que hay patrones y miedos y anhelos compartidos. Y que al conocer a gente, a mucha, uno al final deja de lado fronteras de países, nacionalismos e individualidades varias y se da cuenta de que en el fondo todos los “humanitos” (término que le gusta mucho utilizar a una buena amiga mía) somos iguales (en el buen sentido!). Con lo que te sientes parte de un todo y entonces el chip cambia un poco.
Eso no significa que los sentimientos tengan que cambiar: muchas veces la mente va por un lado y el corazón por otro. Yo racionalmente puedo pensar todas estas cosas, estar convencidos de que son ciertas, y sin embargo sentirme solo igual (como me siento muchas veces, a pesar de que sé que la mayoría de gente también se siente incomprendida como yo). Muchas veces la mente va por un lado, le emoción por otro y puede que incluso el cuerpo por otro. El ejemplo más claro que veo de esto es cuando me pillé un dedo en la puerta no hace demasiado. Mi cuerpo falló, me cedieron las piernas y caí al suelo “se activó mi sistema parasimpático”, mi mente pensaba “mierda! Si ha sido un simple golpe, piernas responded, va, levántate! Porque mi cuerpo no responde? Me arrastro fuera del pasillo? A ver si me va a ver alguien y se va a pensar yo que sé qué, y si llego a estar en el bosque, me ataca un animal y me pasa esto… vaya mierda de adaptación al medio”, y mi estado emocional era una mezcla de estar tranquilo, curiosidad por la reacción física inesperada de mi cuerpo y frustración secundaria a mis pensamientos”. O sea, mente, emoción y cuerpo, cada uno por su lado. Las cosas, aunque te las digan, y las entiendas… tienes que vivirlas para interiorizarlas y aprenderlas emocionalmente, y a veces tienes que dejar que la gente se meta la hostia para que se den cuenta de las cosas.
Y luego esta el darse cuenta de que con las ostias realmente se aprende, y que las “relaciones fallidas” no lo son en realidad ya que se ha aprendido mucho en cada una de ellas.
Por ejemplo, voy a ejemplificar con el caso que mejor conozco, el mío. Con mi primera relación resolví ese sentimiento e ideación adolescente de sentirme solo y de que “nadie me querría nunca como pareja, que me quedaría virgen para siempre… etc, etc.” Y de hecho al final aprendí a valorar más el estar solo y que para estar bien no se necesita de otra persona sino que es uno que tiene que estar centrado y luego estar con otra persona y no necesitar como una muleta emocional a esa segunda persona. En mi caso fue una muleta que sanó esa herida e hizo que no necesitara muleta.
Y cada relación era diferente de la anterior en el sentido que lo que pensaba que era lo que valoraba de una persona era lo que esa persona tenía, y luego veía que no era suficiente solo con eso. Por ejemplo una era muy inteligente y centrada en la estabilidad pero luego no sabía dejarse fluir y ser espontanea, no era soñadora ni flexible para algunas cosas y estaba centrada en su pequeño mundo. Entonces luego “si solo quiero una chica sencilla, que me quiera y sea buena persona”. Y fue lo que luego tuve, pero… no podía compartir intelectualmente nada con ella y no tenía ambiciones o inquietudes de mejorar, se rendía en todo ante la vida. La siguiente si tenía inquietudes, ambiciones y era muy inteligente, pero luego emocionalmente era muy destructiva hacia los demás y consigo misma y aunque hubiera sentimientos hablábamos otro idioma, no nos entendíamos. En total, podría decirse que he estado con 7 chicas, y con cada una he aprendido algo, y he visto que lo de “una persona normal” no existe y que siempre hay algo, y todo es una cuestión de flexibilidad y equilibrios entre aspectos de la personalidad. En cualquier caso, todas las personas que te encuentras en la vida son maestros para mi (en algún aspecto) y creo que todo el mundo es especial y tiene su chispa, que simplemente hay que saberla ver. Incluso la persona que te pueda parecer más “gris y del montón” puede tener reacciones que nunca esperarías, y tener en algunas cosas mas comprensividad o paciencia que tu, por ejemplo que te atraquen en el metro y que lo primero que te venga y pienses sea “será cabrón el hijoputa este que me ha mangado la cartera!” y que quizás una señora normal y corriente que le pase lo mismo lo primero que le venga sea “pobre chaval, que tiene que estar haciendo esto para comer”.
Así que, hay mucho siempre por pulir, y nunca llegas al final, y en cualquier caso, cuando mas trabajado estés por dentro, mejor te vaya todo “por fuera” con lo cual te ralles menos quejándote de tu suerte. Así que nada, a seguir viviendo, pasando el sabado y aprendiendo más de los humanitos!

viernes, 31 de diciembre de 2010

Viva la crisi!

A falta de un par de horitas para las campanadas, con el pijama puesto y listo para pasar quizás mi fin de año más humilde hago valoración de este año. Vale, cierto que ha sido un año extremadamente jodido económicamente hablando y que junto con muchísimas otras personas estoy bastante jodido y ahora mismo con saldo negativo en la cuenta bancaria. Pero, siempre hay un lado positivo a todo y eso es lo que paso a valorar.
Me acuerdo de cuando era adolescente y todo era fácil, viajaba mucho y había abundancia. En esos momentos también sentía cierto vacío interior y había muchas cosas que me daban igual, iba mucho a esquiar y hasta me daba palo, con el dinero ya no sabía muy bien qué hacer, o no hace tanto fui al famoso restaurante EVO de Barcelona gastando mil euros en una cena (con el Duran i Lleida comiendo en la mesa de al lado) pero no apreciaba nada, todo era consumismo vacio. Estos últimos años he estado económicamente realmente MUY puteado, tanto yo como personas de mi entorno. Eso hace que se sacuda el sistema de valores, y que cosas que antes pensaba que eran importantes vea que no lo son tanto y que valore mucho otras pequeñas cosas que antes me pasaban desapercibidas. Sabéis? Yo hace muchos años había votado ERC, independentista catalán, como mucha gente primando el Yo diferente del mundo, la individualidad, o como mucho el “nosotros” a pequeña escala diferenciada del “ellos”, el que piensa, siente y es diferente. Pero cuando los demás te abren el corazón, cuando estás jodido, cuando debes dinero a amigos y otros te deben dinero a ti, y te vas apoyando mutuamente en la gente, y vives el valor de la unión y la comunión con los demás, del alma y sufrimiento de los demás, entonces las fronteras se diluyen y ves al otro como tu, y tanto te da el idioma, el estar en un sitio o en otro. Supongo que en esencia es lo mismo que te mandan en todos esos emails de powerpoint con ositos, deseos y corazoncitos, y que borras casi directamente sin leer (si, yo lo hago frecuentemente), lo que pasa que hay cosas que no te las tienen que decir, que tienes que vivirlas y sentirlas tu en tus carnes. Yo ahora, tras pasar por esta crisis, valoro mucho más las cosas, en todos los sentidos, desde las pequeñas cosas materiales, como la subida del precio del fuet o el fruto seco, una buena cena o una ducha caliente (duchaos durante un tiempo sin agua caliente, a base de calentar agua en una olla y echártela encima en un cazo y luego me contáis), pero también valoro mucho más cosas diferentes de las personas que las que valoraba antes, ya no valoro tanto el éxito, la inteligencia o el aspecto físico como valoro ahora la madurez personal, la ética y la calidez humana. También me ha acercado más a nuestros mayores, que las pasaron putas en la postguerra y siempre se nos quejaban que los jóvenes no sabíamos valorar lo que tenemos, y ahora ellos hasta se alegran (no todos ni muchísimo menos, claro) de que les congelen las pensiones si con eso ayudan a la sociedad en general y la gente abre un poco los ojos del consumismo descerebrado e inhumano. Así que esta es mi valoración: que la crisis haya servido y sirva para que la gente sacuda su sistema de valores, abra un poco los ojos y madure un poco en su calidad humana, ya que al vivirlo en uno mismo… la cosa cambia. Así que viva la evolución personal

jueves, 18 de diciembre de 2008

Movimiento laboral

Parece ser que el tema laboral se esta moviendo un poquito. Por un lado, en la residencia donde estoy de psicólogo, me doblan a partir de enero en numero de horas, ademas empezaran a trabajar nuevos profesionales en el equipo (educadora social, y terapeuta ocupacional), lo que dara mas vidilla. Luego esta el tema de dar cursos para la Pere Tarrés, la verdad es que esta bastante bien pagado. En la Corachan tambien hay movimiento, ahora tiene que entrar una persona nueva, hay varios candidat@s, a ver quién sera. En cualquier caso formar a una persona nueva siempre da vidilla. Además que aún sigo pudiendo ir a la Teknon, que en realidad tuve el lunes la cena de navidad y la directora de la unidad me cogió por sorpresa regalandome un super ipod nano de 16 Gigas. He hecho la prueba y tambien se pueden ver peliculas, o sea que me amenizara los viajes en tren. De todas formas aún no salgo de pobre ni mucho menos, necesito mucha mas vidilla laboral para tirar adelante la economia.

viernes, 17 de octubre de 2008

Disfrutar de los detalles

Hoy he visto Amelie, una pelicula que hacia bastantes años que no veía. Y la verdad es que, efectivamente, a veces disfruto también mas de las pequeñas cosas de la vida que no haciendo grandes gastos y grandes viajes. Como la batalla del otro dia con esa mosca que se metió en el coche y que se me metía por delante de la cara mientras conducía y no me dejaba tranquilo. Cuando finalmente pensaba que ya la tenía cazada, ya que estaba en la ventana, la abro ciculando a unos 100km/h y me doy por librado de ella pero no... se habia quedado enganchada a la única resistencia contra el viento: el pitorillo del seguro de la puerta. Así que al final cerré la ventana y la toleré y dejé venirse conmigo y tan amigos. O el detalle de comprobar que si bostezo delante de mi gato muy probablemente él también bosteza. El contemplar esa carrera de una gota de agua bajando por el cristal de mi coche, que parece el cometa halley por la forma cuando parece que pierde masa a base de dejar agua en la estela del camino, se nutre de un poco de agua quieta en el cristal y con ese nuevo "combustible" vuelve a ganar velocidad de bajada.
O cosas más complejas del dia a dia, como las historias de los abuelos de mi residencia. El otro dia estuve entrevistando a un hombre interesantisimo que las cosas que le han pasado perfectamente darían para una película biogafica mas interesante que la del che guevara. Esas informaciones que siempre curioseo por internet, como que esas cosas que se cuelgan que hacen ese sonido tan relajante que me encanta, se llaman "llamadores de angeles", sobretodo los de caña mas que los de metal, y ahora mismo estoy buscando por internet su sonido para descargar. El gozo de arrancar trozos de hielo enganchados en las paredes del congelador con un cuchillo, haciendolos saltar, a veces derritiendolos en mi mano, otras dejandolos en el suelo de delante de mi casa para desconcierto meteroloógico de los transeuntes. En fin, esos pequeños placeres para mi si que son una gozada y no discotecas y otros follones.

sábado, 11 de octubre de 2008

Que es lo más importante?

Imaginemos una situación mil veces vista en televisión. Que se nos apareciera un genio y nos pudiera conceder un deseo. Cualquiera, absolutamente cualquiera, pero nada de tres, y nada de pedir tener varios deseos, sin trampa: Solo uno.

Quizás un primer pensamiento automático de mucha gente seria el pedir cosas como superpoderes. A ver, imaginémonos el deseo de volar, vale, volamos, pero ¿y qué? De que nos sirve eso? El ser invulnerable, invisible o con una superfuerza? De que nos serviría? Para trabajar en el ejercito? Para ser un mono de feria? Eso quizás estaría bien por un rato, pero para tener una vida feliz esta claro que esas cosas son inútiles.

Mucha otra gente diría “quiero mucho dinero”. Bueno, vamos a enfocarlo un poco de cerca. Cuanto dinero? Algunos dirían que lo suficiente como para no tener que trabajar nunca mas en la vida. Pero, y porque no pedir mas? Porque no ser ambiciosos? Puede ser absolutamente cualquier deseo. Dinero infinito? Poder generar dinero de curso legal a voluntad? Convertir las cosas en oro con el tacto (solo cuando así se desee, no siempre todo lo que se toque eh!). En fin, en definitiva de lo que se trata es: Y que conseguiríamos con el dinero? Algunos dirían que comprar libertad. Si no tienes que trabajar puedes dedicar tu tiempo a aprender lo que te guste, viajar, hobbies, y que también alguna mujer interesante pueda sentirse atraída por ti, aunque en el fondo sea por el dinero. Pero acaso así seriamos felices? No son precisamente los países mas ricos, y la gente que mas tiene, la que mas depresiones tiene, cuando se tiene todo que a uno ya todo le de igual y no dé importancia a nada. Y el dinero tampoco puede comprar el amor de una mujer y la aceptación de los otros. Además, ser rico podría conllevar mucho estrés de gente que pueda coaccionarte, robarte, amenazar de dañarte si no le das X dinero, etc. Si, la gente con un poco de cabeza sabe que el dinero no da la felicidad.

Entonces no podria pedirse directamente como deseo “la felicidad”? Y que en el pack incluya el sentirse aceptado por los demás, un amor perfecto con alguien y tranquilidad económica. Seguro? Ese seria un buen deseo? En realidad, aunque todo el mundo tiene sus preocupaciones y sus cosas en el fondo sabemos que también hay gente que más o menos ya tiene eso, y sin necesidad de deseos. Imaginemos a un funcionario, o mejor aún, alguien que tenga muchas propiedades y mucho dinero en el banco, heredado, que viva de rentas y de intereses toda su vida, con un feliz matrimonio y una vida tranquila. Gente así existe. Pero… El caso es pidas la chorrada que pidas todo se reduce a ser una hormiguita feliz el tiempo que tengas de vida, todo esta enfocado a lo de vivir al momento y a máxima intensidad, “carpe diem”, pero el caso es que un día te vas a morir igual. No seria mas sensato si nos parásemos a pensar aún más pedir la inmortalidad?

Claro que tenemos un solo deseo, y se puede ser inmortalmente infeliz, ser torturado o encarcelado eternamente, que se muera toda la humanidad y quedar solos, etc… Las posibilidades de infelicidad siendo inmortal son enormes. Y de todos modos, quién no ha visto ancianos cansados de la vida tras 80 años y con ganas de descansar de la locura de nuestro mundo. Si, si se enfoca hacia la vejez hay gente que acaba anhelando en más allá. Quizás si fueran inmortales y su cuerpo no les dolieran cambiarían de idea? Quizás no? A lo mejor es que simplemente, que toda la vida te parece una chiquillada? del mismo modo que de adultos nos parecen tonterías y chiquilladas las preocupaciones de los niños, y que pensamos que siendo adultos estamos más allá de que si tu te has subido antes o después al columpio. Pues quizás llegue un punto que nos de lo mismo hacer una actividad que otra, que todo nos parezca banal. Algunos dirían que eso no es que sea cansarse de la vida sino caer en una depresión y apatía, cosa frecuente en la ancianidad. Pero que con ganas de vivir y buena salud anímica eso nunca pasaría? Seguro? Creo que, aunque como dirían los paganistas “somos hijos de la tierra”, llega un momento en que uno deja atrás el centrar la atención en lo terrenal y lo mundano (siempre y cuando se tengan esas necesidades cubiertas claro, sino sería otro cantar…). Llega un momento en que uno se centra en lo trascendente. En el conocimiento, bondad universal, religión, el sentido de la vida, y “conceptos filosóficos varios”.

Los más altruistas quizás usarían su deseo sacrificando la propia mortalidad y auto trascendencia y desearían la paz mundial e igualdad entre los hombres. Pero… como puede conseguirse eso con un deseo? Al fin y al cabo el ser humano no deja de tener libre albedrío. Como se las ingeniaría el genio de la lámpara? Creo que en el fondo el ser humano es bueno, y si se ve volcado a hacer “malas acciones” muchas veces es debido a que es empujado por las circunstancias. Aunque se declare la paz los judíos seguirían teniendo la tierra de los palestinos y el odio seguiría, y dicha paz forzada no podría mantenerse. Esa paz no podría mantenerse y durar sin atajar a la raíz de todos los problemas. La lucha por el petróleo o el agua seguiría ahí, los recursos finitos seguirían siendo finitos. Quizás pidiendo mas recursos? Entonces solo se conseguiría aún capitalismo aún más salvaje. Deseando un salto tecnológico en la humanidad? Energía alternativa eficiente y barata y quizás aparatos que transformaran la energía (por ejemplo de la luz solar) en materia, alimentos por ejemplo? Y quién dice que dicha tecnología se repartiría justamente? Hoy no es que se reparta precisamente así, tenemos mucha mas tecnología que nunca y aún así hay grandes crisis y los jóvenes de hoy lo tienen un poco más difícil que sus padres.

Quizás el gran deseo altruista sería pedir el paraíso en la tierra. Recuerdo cierta película sobre la vida de Jesucristo donde el Diablo le decía que pidiera eso. No sé como sería, quizás se acabaría la necesidad de comer, el dolor, inmortalidad? Claro que si como creen los ateos no existiera tal cosa como el paraíso o algo después de la muerte, pues… quizás pedir eso haría que el genio hiciera caer un meteorito en la tierra o algo así, es decir: todos muertos, todos al paraíso.

Quizás lo mejor seria dejar de lado los grandes deseos altruistas y hacer algo de cara a la auto trascendencia. Quizás pedir una audiencia con Dios (sin tener que morir) para preguntar acerca de los misterios del universo seria un buen deseo?, puestos a hacer, no seria quizás aún mejor pedir el conocimiento absoluto como pidió Fausto en la famosa novela?

A lo mejor el conocimiento de la mente tampoco sea la solución. Un religioso diría que a veces la gente más inteligente es la más infeliz, o dicho de otro modo “el tonto feliz sin preocupaciones”. El mismo religioso diría que la razón no entiende al corazón y que solo mediante este último podemos ser felices.

Entonces quizás podríamos enfocar el deseo a la mejora espiritual, hacia “la divinidad del ser humano”. Pero como se enfocaría eso? Un cristiano quizás pediría algo así como tener la bondad y fuerza de voluntad de Jesucristo, ser totalmente bueno y nunca caer en la tentación. Pero mucha gente pensaría que eso más que un deseo son ganas de sufrir y no disfrutar de la vida, que cualquiera podria en verdad hacer lo mismo pero que simplemente “no hay ganas”. Y al fin y al cabo nos íbamos a morir igual con la misma incertidumbre que cualquiera. Quizás enfocarlo hacia el budismo? Pedir el Nirvana, la iluminación, el darse cuenta de la realidad tras las cosas y estar más allá del bien y del mal. La perfección de carácter, la verdad es que si se trata de trascender ese podría ser un buen deseo. Además considerando que según la tradición budista, un buda es capaz de sublevar la materia, levitar, traspasarla caminar sobre las aguas, etc. Aunque en ese estado de iluminación y armonía con el universo tampoco se le dé importancia a estas cosas.

Sin embargo… y si el Nirvana, también dicho el “no ser”, no sea el camino real. Es decir, el nirvana es la negación de todo deseo, el vaciarse por completo. Pero un buda tampoco tiene el conocimiento absoluto, ni sabe si existe o no Dios. Es como si en la partida de la vida y la existencia él simplemente dijera “pues ya me he cansado de jugar, paso, me quedo en tablas”. Si, es un posible final, pero quizás eso no sea el ganar la partida en realidad. Quizás haya un ciclo de reencarnaciones y cada vez seamos más perfectos y mas “amorosos”, luego nos convirtamos en ángeles y luego algo parecido a dioses bondadosos? Bueno, al fin y al cabo es lo que dice toda la corriente New Age, o también dicho “Cristianismo Esotérico”. Entonces, seria un buen deseo directamente pedir ser Dios? Pedir ser un ser totalmente evolucionado? Ese podría ser también un buen deseo si. Pero difícilmente el genio podría concederlo verdad?

Entonces que pedir? Quizás un deseo que el genio si pudiera realizar sería el poder viajar libremente por el tiempo. Y quizás el ir al futuro remoto pudiera darnos alguna de estas respuestas. Claro que quizás al final nos autodestruyamos y el aparecer temporalmente a un futuro remoto signifique aparecer en un planeta tierra muerto y sin atmósfera apta para la vida, o si nos vamos demasiado lejos al futuro incluso que el sol se haya convertido en supernova y directamente ya no haya planeta tierra ni raza humana ni nada.

Es difícil decidir el deseo verdad? Creo que por mi parte para pedir quizás diría “camarero, marchando una evolución máxima espiritual express”

jueves, 28 de agosto de 2008

Vuelta a la realidad

Este ha sido un verano movido. He tenido una relación sentimental que me tomé muy en serio (aunque al final ha salido mal), he abierto un negocio familiar (aparte de mis trabajos), he hecho viajecillos, a la expo de zaragoza y a valencia, se ha muerto mi abuelo... y ahora vuelta a la realidad, con nuevas vistas a ampliar horizontes laborales, ya me he puesto a tirar unos cuantos curriculums, he pedido información para un master en hipnosis que muy probablemente haré... en definitiva tengo el chip de autosuperación activado. Dentro de mis posibilidades claro: Es que hoy venia en el coche de trabajar por las costas del Garraf, y habia un ciclista que estaba taponando el transito y creando una gran caravana y cuando no hay posibilidad de adelantar a veces le crea a uno cierta sensación de cabreo. El caso es que iba pensando "bueno, pues aún que le mete bastante caña, yo no podria ir ni mucho menos a un ritmo tan fuerte con la bici". El caso es que cuando por fin han adelantado los otros coches y me ha tocado hacerlo a mi, "sorpresa", el ciclista tan solo tenía una pierna. La otra amputada, o sea que pedaleaba solo con una, y aún así con una pierna creo que tenia mas brío que yo con 2. Ha sido pasar del fastidio a la admiración en 0'5 segundos. En fi, lo que iba diciendo: tengo puesto el chip de autosuperación, pero dentro de mis posibilidades.

martes, 24 de junio de 2008

Furor futbolero y San Juan

Parece mentira, a mi nunca me ha gustado el fútbol. Desde pequeño cuando ya en la EGB todos iban como locos por el fútbol y en el recreo solo se jugaba a eso... le cogí un poco de repelús. Y nunca me ha interesado mirarlo por la televisión. Pero el partido de cuartos de final españa-italia lo vi, y lo vi entero. Y pude sentirlo, la emoción épica, la verdad es que conecté mucho emocionalmente y me gustó, y sentí el furor del aficionado cuandó ganó españa tras un atajo de años sin ganarles. Ahora posiblemente pase mucho tiempo de nuevo hasta que vea un partido, pero en cualquier caso veo que hasta yo podria engancharme a eso si hiciera un esfuerzo en verlo regularmente. Pero creo que paso, por ejemplo el partido de semifinales ya no lo veré debido a que esa noche me tocara trabajar en el hospital. Prefiero dosificar mi actividad en otras cosas. Como ayer, que estuve a puntito de quedarme el San Juan solo en casa y al final tuve una propuesta de última hora y me apunté, o sea que a las 22h cogí el coche y me fui a Olesa de Montserrat a casa de unos amigos a hacer una cenita y luego salimos a las fiestas de ese pueblo y por ahi hasta las 4 de la mañana escuchando a un grupo de musica de los ochenta que estaba muy bien para animar las fiestas locales, "loca histeria" se llama el grupo.