Dicen que de ilusión también se vive. Y porque no?
Mucha es la gente que tiene todas sus necesidades cubiertas y pasan por la vida como vegetando, como robots. Ahora toca trabajar, ahora toca dormir o ahora toca mirar el marujeo de telecinco. Y asi se van escurriendo por la vida sin pena ni gloria.
Son las emociones las que despiertan nuestra alma. Estas pueden ser por pequeños placeres, como comer, o por grandes situaciones vitales extremas, como el amor o el desamor (ambos te hacen sentirte vivo, incluso cuando caes al pozo y estas fatal te sientes intensamente vivo de algún modo. Al fin y al cabo, como saben los sabios, es mejor sentirse odiado que ignorado). Lo peor es el "no ser".
Sin embargo, la parte poética del asunto es que lo que aviva nuestra alma es lo que nos mata. Y no estoy hablando de vicios, como podrian ser el tabaco, sino de cosas mucho más basicas.
Hace unos años, cursando el master en neuropsicologia, recuerdo cierta clase en pequeño comité (eramos 5 alumnos), impartida por una investigadora genetista. En dicha clase hablamos de factores que inciden en nuestro envejecimiento celular, como son el gen ApoE, la longitud de los telomeros o los radicales libres. O neurotransmisores como la oxitocina, que segregan las mujeres y les provoca el instinto maternal.
Hablamos acerca de las dos formas de metabolizar los alimentos que tiene nuestro cuerpo, la rapida (que la gran mayoria de la gente suele usar en nuestra sociedad y que acumula muchos radicales libres en nuestro cuerpo) o la lenta (mas propia de ascetas, que simplemente consiste en comer muy poca cantidad de alimento, infinitamente menos de lo que solemos comer, y de ese modo se aprovecha casi todo, nada sobra, y es mucho mas sano para el cuerpo.
El caso es que... aparte de comer o beber, el simple hecho de oler ya nos acorta la vida. La energia que se requiere para tener y conservar de forma virtualmente immortal el ADN de las celulas haploides (reproductoras) acorta enormemente la vida.
Pero dejando de lado esto quiero ir al meollo: las emociones, el sentirlas, y los neurotransmisores quese liberan cuando lo hacemos, acortan nuestra vida. (a mas neurotransmisores, hay mas ajuste de numero de neuroreceptores de membrana y estos ajustes hacen que luego no haya receptores suficientes para nutrientes y eso acaba desgastando y matando a la neurona).
Asi que:
Si quereis tener una larga vida, esta tiene que ser bajo minimos. Sin emociones, sin disfrutar de los pequeños placeres. Pero... eso es vivir?
Y el que se pasa con los placeres terrenales no dura nada (o sino que se lo digan a Amy Winehouse).
Asi que como en todo en este mundo, hay que encontrar un equilibrio. O no?
Muchos dirian que hay que hacer como en el reino animal, y que el resto de animales aparte de nosotros estan en armonia con la naturaleza.
Sin embargo no hay nada mas lejos de la realidad, y en la naturaleza se refleja lo mismo que con nosotros: hay animales estresados, con fobias y que cometen errores (para buena fortuna de los bolsillos de Cesar Millán), incluso existe la homosexualidad en los animales. Y respecto al tema del placer... voy a citar un gran experimento de la historia de la psicologia. Hace ya bastantes años, cogieron a ratas de laboratorio y les implantaron un electrodo en el cerebro, en el nucleo del placer. Y les dieron el control de la situación: les dieron 2 palancas para pulsar, con una les caia comida, y con la otra se activaba el electrodo en su cerebro y les producia placer, como un orgasmo. Y que hacian las ratas? Ir alternando comida con placer? Pues no... se enganchaban a la palanca del placer, la mantenian pulsada continuamente y al final acababan muriendo de hambre, pero felices. Supongo que mucha gente haria lo mismo, por eso tanta gente muere por ejemplo por drogas (dejando de comer). Y en el caso del sexo, la naturaleza ya se ha encargado que en los hombres haya la prolactina, que es la hormona que hace que luego estés cansado, que te pueda entrar sueño... en definitiva causa los periodos refractarios entre los orgasmos (y aún asi ha habido gente ocasionalmente que ha muerto por exceso de masturbación).
Ahora tengo la impresión de que la idea que se esta reflejando es la del placer fisico carnal, y no: las emociones van mucho más allá de todo eso, y de hecho, para mucha gente el placer carnal se antoja vacio y no es tan atrayente como otras actividades, que resultan mas emocionales para sus almas.
Hay diferentes estimulos que provocan emociones al ser humano, aunque de hecho, tan solo 5 tipos:
1.- Personas (la interacción con ellas, el amor, la empatia con los demás, el sentirse valorado...).
2.- Acciones (Hacer deporte, conquistar la resistencia fisica del cuerpo, experimentar sensaciones fisicas, desde bailar a hacer snowboard).
3.- Cosas (tener dinero, objetos materiales como pueden ser una casa o un coche, la limpieza, la moda, en definitiva la comodidad material)
4.- Información (sed de conocimiento, de autocrecimiento personal, hasta de cotillear, en definitiva de conocer las realidades y los porqués, cuandos y cómos del mundo que nos rodea).
5.- Lugares (sentir la emoción de paz, exitación o lo que sea que te haga sentir un sitio determinado. Y viajar mucho para sentir la emoción que nos provocan distintos lugares).
Juntando las iniciales tendriamos lo que en PNL (programación neurolinguistica) se llama el modelo PACIL. Todos tenemos un poco de esas 5 fuentes de emociones pero siempre hay uno o dos de esos 5 factores que mandan en cada persona concreta.
En mi caso, lo que manda son la información y las personas. En ese sentido la psicologia es la profesión adecuada para mi. Conocer y entender a las personas, para poder ayudarlas, y el autocrecimiento personal, son las cosas que provocan emociones en mi. Aunque me gusta todo, puedo pasar sin lo demás. Puedo pasar sin por ejemplo viajar o bienes materiales. Lo importante para mi es con quien estoy y no donde estoy o que tengo en ese sitio.
Cuando en el tema emociones nos metemos en las personas, deberiamos quizás hablar de la teoria del vinculo afetivo de bowlby. Para simplificar y agilizar hacia donde quiero llegar diré que simplemente quien mas nos importa también es quien mas daño nos puede hacer su perdida o su ignorancia.
Pues bien, en ese estado emocional es en el que me encuentro ahora. Uno que acorta la vida, como todos, aunque hace que se viva intensamente. Sin embargo la que siento no es el tipo de emoción que uno desearia si pudiera elegir.
Es el tipo de emoción que hace que las personas estén melancólicas, que se queden en casa escuchando musica y leyendo poemas y se ponga a filosofear acerca del destino y del universo cuando está consultando con la almohada antes de dormirse. Aunque en mi caso dichas emociones procure taparlas debajo de mucha actividad y evasion mental, asi como una mascara de optimismo y positividad. Una mascara de cartón piedra.
Hay canciones para conectar emocionalmente con casi cada situacion en la que pueda encontrarse el ser humano, felicidad, lucha, tristeza, celebración o desamor. En mi caso me ha dado hoy por la poesia, aunque haya escrito yo mismo poemas (como mi "ojalá") para hacerlas fluir, exteriorizarlas y con el tiempo superarlas en una catarsis. La verdad es que, debo reconocer que hay un poema, ya escrito por otra alma, y que tiene copyright, que identifica mis emociones aún mejor de lo que yo mismo pudiera escribirlas. Y no es de mario benedetti ni ningun otro autor famoso, sino de Victor Reca, mi gran amigo. Ojalá yo pudiera escribir algo como eso, asi que ahi va mi poema preferido, el que ahora me hace sentir, del señor Reca:
Rezando al viento
Si un neuropsicólogo rastreará mis neuronas
No encontraría nada más que recuerdos tuyos
Estoy enamorado de ti
Mi cuerpo se ha convertido en una veleta
En la que puedes moverlo a tu antojo entre
Tristeza, felicidad, lágrimas y alcohol.
Es como una maldición tatuada en mi espalda
Siguiéndome eternamente
Se que no te gusto tanto como tu me gustas a mi
Dios nos lanzó como dos flechas separadas
Con un destino y final separado
Y yo cometí el error de fijarme en ti.
Soy una flecha lanzada
Rígida y sin posibilidad de cambiar de dirección
Yo lo intento pero mis movimientos son madera
Tan solo me queda rezar al viento.
Rezo al viento
Para que me mueva un poco hacia ti
Rezo al viento
Para que nos moldee con su fuerza para acabar juntos
Rezo al viento
Para que me deje lo más cerca de ti
Y lo más lejos de todo.
Rezo al viento
Para que por una vez en la vida
Dios y el destino pierdan un pulso contra mi.
Y pueda quedarme contigo.
Clavado en tu corazón.
viernes, 24 de febrero de 2012
miércoles, 22 de febrero de 2012
VIAJE A LAS PROFUNIDADES DE LA MENTE
Ayer un amigo me preguntaba acerca de la hipnosis, de hecho varias personas lo han hecho, y para explicarlo mejor y en una sola vez, creo que voy a explicar un poco todo en el blog, así luego solo diré “mira mi blog donde lo explico!”, pero sobretodo aprovecho la ocasión dejando de paso a mi mente divagar un poco sobre el tema, enlazándolo con otras cosas y profundizándolo.
A ver… me saltaré la teoría explicativa básica y lo explicaré “a mi modo” para transmitir mejor las ideas. Para empezar, lo primero que tengo que decir es que: la hipnosis no existe.
Lo que existe es la autohipnosis guiada. Es decir, que una persona no puede hacer nada a otra, es la misma persona que se hipnotiza ella sola. El hipnotizador lo que hace es guiar al otro en su propio proceso, al igual que hablar con un psicólogo puede ayudar para exteriorizar y ordenar las propias ideas. Del mismo modo que para dormirse ayuda una música relajante o el que te toque la lotería puede ayudar a algunas personas a encontrar el optimismo.
Bueno, una vez aclarado esto: que es la hipnosis? NO es como lo pintan en la tele, nada de hacer el perrito ni cosas asi (que están amañadas o suelen ser gente fingiendo que siguen la corriente. En ningún caso pierdes el control de nada, de hecho es al contrario, lo que la televisión ha hecho bastante daño en ese sentido). La hipnosis es como una meditación, donde uno focaliza su mente consciente en algo. Te sientes como cuando te despiertas por la mañana, que estas a gustito, estás consciente, sabes que ha sonado el despertador y que tienes que levantarte pero prefieres no hacerlo. Pues la sensación es exactamente igual.
Y en ese estado se pueden hacer varias cosas. Una “pequeña” aplicación es el control sobre el cuerpo. Por un lado, como hay paz interior, sin ansiedad, la mente está clara y puede pensar con claridad sobre problemas de la vida. Hay veces en que uno está en una situación vital importante (y estresante) y no se actúa como uno desearía por los nervios, y cuando lo piensas “a posteriori” piensas “si hubiera hecho esto, o lo otro…”, pues en estado de hipnosis, te das cuenta mejor de las cosas, y te sirve para planificar y luego afrontar la vida con mejores estrategias. De hecho, en estudios de consumo de glucosa cerebral y hipnosis se ha visto que la mente está trabajando más que en estado “normal”, y se pueden recordar cosas que quizás de otro modo no se recordarían.
También focalizando la atención sobre algo, se puede desfocalizar sobre otra cosa. Me explico: es como cuando te pica un mosquito, y te rascas y te joroba todo el rato, pero igual estas mirando una película, y mientras esta dura, parece que te olvidas del picor, y cuando vienen los anuncios es como que te acuerdas y te vuelve a picar otra vez. Pues con esto es un poco lo mismo: la mente humana puede prestar atención a un numero limitado de cosas a la vez (en promedio 7 cosas, aunque varia +/- 2 según las personas). Por ejemplo, si prestas atención al tacto del culo en la silla, al tacto de los zapatos, al ruido ambiental, a tu respiración… a final hay cosas que te olvidas, no puedes estar pendiente de todo a la vez. Jugando con esto, es posible hacer operaciones quirúrgicas sin anestesia, caminar sobre brasas de fuego, etc. Yo de hecho, he clavado agujas de coser en mis manos, traspasando la carne, sin sentir dolor alguno.
Pero lo más interesante del caso, es lo que pasa cuando profundizas un poco. La “magia de la hipnosis”, es que con la mente consciente podemos acceder y usar nuestro poderosísimo inconsciente. Y de este modo quitar fobias, desbloquear y superar recuerdos reprimidos, etc. Antes de seguir, para entender mejor acerca de que es el inconsciente, tal y como yo lo entiendo, aconsejo ver este pequeño video documental:
http://www.redesparalaciencia.com/1637/redes/2009/redes-45-el-experto-y-sabio-inconsciente
Sigues leyendo? Mira el video primero va…
El caso es que, cuando manda el inconsciente es como estar soñando, uno cuando sueña ve cosas que parecen muy reales y elaboradas, y la imaginación “consciente” es mucho mas pobre. En un estado profundo es como si fuera un sueño guiado. De hecho es un poco como en la película Origen en realidad. Pero como el inconsciente es muy listo y nos protege, nunca accederíamos a nada que fuera en contra de nuestras creencias o nuestra voluntad. Lo de “y ahora deseas darme tu cartera” o “y ahora te das cuenta que estas enamorada de mi” tampoco.
Pero incidiendo sobre el inconsciente es posible dejar de fumar, controlar la ansiedad en ciertas situaciones, para crisis de ansiedad, resolver fobias, acceder a recuerdos reprimidos… siempre y cuando la persona realmente quiera solucionar dichas cosas, a veces no es asi.
Sin embargo, si profundizamos aún más, en un trance profundo (al cual no se llega a la primera de cambio, sino tras bastantes sesiones y en el que tan solo algunas personas pueden llegar), aparecen fenómenos que podrían considerarse “paranormales”. Me estoy refiriendo a cosas como son la telepatía o gente que tocando a otra persona puede saber si dicha persona tiene alguna enfermedad y en qué consiste.
Todo ello, no tiene nada de mágico, es simplemente lo que se denomina el “inconsciente colectivo”. Para explicar lo que es eso, me remitiré al famoso experimento de los monos (no me acuerdo del autor, lo estudié en la carrera de psicología, me llamó la atención y dicha información la retuve bien). El caso es que unos etólogos se fueron a una de estas pequeñas islas perdidas en Oceanía. Y enseñaron a los chimpancés a usar un palo para coger hormigas y comérselas (si las coges con los dedos cojes una o 2, si pones el palo en el agujero del hormiguero, se suben muchas por el palo y luego lo lamen y se comen muchas de golpe). El caso es que enseñaron a algunos monos de esa isla eso, y entre los monos se lo enseñaron y todos los de la isla luego lo hacían. Pero lo sorprendente no es eso, sino que, monos de otras islas de la zona, separadas por muchisimos kilómetros de océano de por medio, y sin ningún contacto con los monos de la isla en la que fueron los etólogos, pues… espontáneamente empezaron a usar por si solos el palo para coger también hormigas, cuando durante millones de años no lo habían hecho nunca.
Es como… si a un nivel profundo del que no somos conscientes, nuestros cerebros estuvieran conectados por radioseñales de algún tipo.
El inconsciente colectivo es lo que está detrás de fenómenos sociales como son las modas, esa sensación extraña o premonición que a veces se tiene cuando por ejemplo muere un ser querido, o de hecho incluso se dice que esta detrás de fenómenos como el Tarot. (el tarot juega con simbolismos que la humanidad comparte “la muerte”, “los enamorados”, “el diablo”, etc). De hecho, el día que entréis en una librería o una biblioteca haced una prueba: haceos una pregunta mentalmente, luego sin mirar coged un libro al azar, abridlo por alguna pagina al azar y señalad con el dedo a algún lado. Leed lo que pone y pensad si tiene relación con la pregunta que habíais hecho. Cuando hice el curso de hipnosis hicimos eso, 5 veces, y todas las 5 veces salía la respuesta a la pregunta. O sino cuando vayais en el bus o en el metro, quedaos mirando fijamente al cogote de alguien que no os esté mirando, de espaldas, y pensad como en una sensación de picor, a veces (también depende de la mente de la persona) dicha persona se girará y os mirará.
Pero el caso es que, todo este tipo de cosas, en estado de hipnosis de potencian más. Yo en su día, estando en clase de hipnosis, mientras un compañero estaba hipnotizando a otro para practicar, el profe simplemente señaló con el dedo una oreja del sujeto hipnotizado (que tenia los ojos cerrados). Y luego, tras la hipnosis, al preguntársele como se sentía la persona, esta dijo “estaba tranquilo y bien, aunque, por la mitad, no sé porque, noté como que me empezaba a picar la oreja”.
Por eso, un hipnotizador con malas intenciones lo tiene mal… el sujeto hipnotizado lo capta, se capta el estado emocional del hipnotizador, o sea que no hay manipulaciones que valgan.
En fin, simplificando mucho, podría decirse que con la hipnosis de consigue como un estado de meditación, en el que el sujeto esta alerta de todo y muy tranquilo, y que en ese estado puedes hablar directamente con el inconsciente sin cortafuegos. Yo experimenté en clase una hipnosis grabada que era para perder peso, y luego al comer, enseguida comiendo un poco ya me sentí muy lleno. Ya que el inconsciente controla todas esas cosas “el hambre, el que a tal hora te entre sueño o a tal hora te despiertes, el que aguantes las ganas de orinar y a veces parece que cuando entras por la puerta de casa te vienen las ganas de mear de golpe, etc…).
En fin, estas son mis pinceladas personales sobre la hipnosis, pero que como se puede observar, si se utiliza bien y de forma madura puede ayudar en el autocrecimiento personal, es un barco para navegar por nuestros mundos interiores.
Ayer un amigo me preguntaba acerca de la hipnosis, de hecho varias personas lo han hecho, y para explicarlo mejor y en una sola vez, creo que voy a explicar un poco todo en el blog, así luego solo diré “mira mi blog donde lo explico!”, pero sobretodo aprovecho la ocasión dejando de paso a mi mente divagar un poco sobre el tema, enlazándolo con otras cosas y profundizándolo.
A ver… me saltaré la teoría explicativa básica y lo explicaré “a mi modo” para transmitir mejor las ideas. Para empezar, lo primero que tengo que decir es que: la hipnosis no existe.
Lo que existe es la autohipnosis guiada. Es decir, que una persona no puede hacer nada a otra, es la misma persona que se hipnotiza ella sola. El hipnotizador lo que hace es guiar al otro en su propio proceso, al igual que hablar con un psicólogo puede ayudar para exteriorizar y ordenar las propias ideas. Del mismo modo que para dormirse ayuda una música relajante o el que te toque la lotería puede ayudar a algunas personas a encontrar el optimismo.
Bueno, una vez aclarado esto: que es la hipnosis? NO es como lo pintan en la tele, nada de hacer el perrito ni cosas asi (que están amañadas o suelen ser gente fingiendo que siguen la corriente. En ningún caso pierdes el control de nada, de hecho es al contrario, lo que la televisión ha hecho bastante daño en ese sentido). La hipnosis es como una meditación, donde uno focaliza su mente consciente en algo. Te sientes como cuando te despiertas por la mañana, que estas a gustito, estás consciente, sabes que ha sonado el despertador y que tienes que levantarte pero prefieres no hacerlo. Pues la sensación es exactamente igual.
Y en ese estado se pueden hacer varias cosas. Una “pequeña” aplicación es el control sobre el cuerpo. Por un lado, como hay paz interior, sin ansiedad, la mente está clara y puede pensar con claridad sobre problemas de la vida. Hay veces en que uno está en una situación vital importante (y estresante) y no se actúa como uno desearía por los nervios, y cuando lo piensas “a posteriori” piensas “si hubiera hecho esto, o lo otro…”, pues en estado de hipnosis, te das cuenta mejor de las cosas, y te sirve para planificar y luego afrontar la vida con mejores estrategias. De hecho, en estudios de consumo de glucosa cerebral y hipnosis se ha visto que la mente está trabajando más que en estado “normal”, y se pueden recordar cosas que quizás de otro modo no se recordarían.
También focalizando la atención sobre algo, se puede desfocalizar sobre otra cosa. Me explico: es como cuando te pica un mosquito, y te rascas y te joroba todo el rato, pero igual estas mirando una película, y mientras esta dura, parece que te olvidas del picor, y cuando vienen los anuncios es como que te acuerdas y te vuelve a picar otra vez. Pues con esto es un poco lo mismo: la mente humana puede prestar atención a un numero limitado de cosas a la vez (en promedio 7 cosas, aunque varia +/- 2 según las personas). Por ejemplo, si prestas atención al tacto del culo en la silla, al tacto de los zapatos, al ruido ambiental, a tu respiración… a final hay cosas que te olvidas, no puedes estar pendiente de todo a la vez. Jugando con esto, es posible hacer operaciones quirúrgicas sin anestesia, caminar sobre brasas de fuego, etc. Yo de hecho, he clavado agujas de coser en mis manos, traspasando la carne, sin sentir dolor alguno.
Pero lo más interesante del caso, es lo que pasa cuando profundizas un poco. La “magia de la hipnosis”, es que con la mente consciente podemos acceder y usar nuestro poderosísimo inconsciente. Y de este modo quitar fobias, desbloquear y superar recuerdos reprimidos, etc. Antes de seguir, para entender mejor acerca de que es el inconsciente, tal y como yo lo entiendo, aconsejo ver este pequeño video documental:
http://www.redesparalaciencia.com/1637/redes/2009/redes-45-el-experto-y-sabio-inconsciente
Sigues leyendo? Mira el video primero va…
El caso es que, cuando manda el inconsciente es como estar soñando, uno cuando sueña ve cosas que parecen muy reales y elaboradas, y la imaginación “consciente” es mucho mas pobre. En un estado profundo es como si fuera un sueño guiado. De hecho es un poco como en la película Origen en realidad. Pero como el inconsciente es muy listo y nos protege, nunca accederíamos a nada que fuera en contra de nuestras creencias o nuestra voluntad. Lo de “y ahora deseas darme tu cartera” o “y ahora te das cuenta que estas enamorada de mi” tampoco.
Pero incidiendo sobre el inconsciente es posible dejar de fumar, controlar la ansiedad en ciertas situaciones, para crisis de ansiedad, resolver fobias, acceder a recuerdos reprimidos… siempre y cuando la persona realmente quiera solucionar dichas cosas, a veces no es asi.
Sin embargo, si profundizamos aún más, en un trance profundo (al cual no se llega a la primera de cambio, sino tras bastantes sesiones y en el que tan solo algunas personas pueden llegar), aparecen fenómenos que podrían considerarse “paranormales”. Me estoy refiriendo a cosas como son la telepatía o gente que tocando a otra persona puede saber si dicha persona tiene alguna enfermedad y en qué consiste.
Todo ello, no tiene nada de mágico, es simplemente lo que se denomina el “inconsciente colectivo”. Para explicar lo que es eso, me remitiré al famoso experimento de los monos (no me acuerdo del autor, lo estudié en la carrera de psicología, me llamó la atención y dicha información la retuve bien). El caso es que unos etólogos se fueron a una de estas pequeñas islas perdidas en Oceanía. Y enseñaron a los chimpancés a usar un palo para coger hormigas y comérselas (si las coges con los dedos cojes una o 2, si pones el palo en el agujero del hormiguero, se suben muchas por el palo y luego lo lamen y se comen muchas de golpe). El caso es que enseñaron a algunos monos de esa isla eso, y entre los monos se lo enseñaron y todos los de la isla luego lo hacían. Pero lo sorprendente no es eso, sino que, monos de otras islas de la zona, separadas por muchisimos kilómetros de océano de por medio, y sin ningún contacto con los monos de la isla en la que fueron los etólogos, pues… espontáneamente empezaron a usar por si solos el palo para coger también hormigas, cuando durante millones de años no lo habían hecho nunca.
Es como… si a un nivel profundo del que no somos conscientes, nuestros cerebros estuvieran conectados por radioseñales de algún tipo.
El inconsciente colectivo es lo que está detrás de fenómenos sociales como son las modas, esa sensación extraña o premonición que a veces se tiene cuando por ejemplo muere un ser querido, o de hecho incluso se dice que esta detrás de fenómenos como el Tarot. (el tarot juega con simbolismos que la humanidad comparte “la muerte”, “los enamorados”, “el diablo”, etc). De hecho, el día que entréis en una librería o una biblioteca haced una prueba: haceos una pregunta mentalmente, luego sin mirar coged un libro al azar, abridlo por alguna pagina al azar y señalad con el dedo a algún lado. Leed lo que pone y pensad si tiene relación con la pregunta que habíais hecho. Cuando hice el curso de hipnosis hicimos eso, 5 veces, y todas las 5 veces salía la respuesta a la pregunta. O sino cuando vayais en el bus o en el metro, quedaos mirando fijamente al cogote de alguien que no os esté mirando, de espaldas, y pensad como en una sensación de picor, a veces (también depende de la mente de la persona) dicha persona se girará y os mirará.
Pero el caso es que, todo este tipo de cosas, en estado de hipnosis de potencian más. Yo en su día, estando en clase de hipnosis, mientras un compañero estaba hipnotizando a otro para practicar, el profe simplemente señaló con el dedo una oreja del sujeto hipnotizado (que tenia los ojos cerrados). Y luego, tras la hipnosis, al preguntársele como se sentía la persona, esta dijo “estaba tranquilo y bien, aunque, por la mitad, no sé porque, noté como que me empezaba a picar la oreja”.
Por eso, un hipnotizador con malas intenciones lo tiene mal… el sujeto hipnotizado lo capta, se capta el estado emocional del hipnotizador, o sea que no hay manipulaciones que valgan.
En fin, simplificando mucho, podría decirse que con la hipnosis de consigue como un estado de meditación, en el que el sujeto esta alerta de todo y muy tranquilo, y que en ese estado puedes hablar directamente con el inconsciente sin cortafuegos. Yo experimenté en clase una hipnosis grabada que era para perder peso, y luego al comer, enseguida comiendo un poco ya me sentí muy lleno. Ya que el inconsciente controla todas esas cosas “el hambre, el que a tal hora te entre sueño o a tal hora te despiertes, el que aguantes las ganas de orinar y a veces parece que cuando entras por la puerta de casa te vienen las ganas de mear de golpe, etc…).
En fin, estas son mis pinceladas personales sobre la hipnosis, pero que como se puede observar, si se utiliza bien y de forma madura puede ayudar en el autocrecimiento personal, es un barco para navegar por nuestros mundos interiores.
Soy agua y roña
Soy agua y roña
Una gota, dos gotas, tres gotas… Ramón acurrucado en su silla frente a la ventana miraba las gotas de lluvia. Eran pocas, las pocas campeonas coladas de entre las persianas de madera exteriores. Y que ahora morían resbalando en el cristal. Resbalando mas y mas. Unas afortunadas bajaban poco a poco, absorbían cual vampiros la humedad de otras gotas fijadas en el cristal. Con la nueva humedad aceleraban hasta llegar al marco del cristal, donde éste se juntaba con la madera de la ventana. Éste era el gran destino de unas pocas afortunadas. Muchas otras gotas resbalaban sin encontrarse a otras gotas en su camino. Estas se iban desangrando en su camino, hasta perder tanta humedad que llegaban a pararse, y morían ahí. Solas. pegadas en el cristal. Observando el extraño mundo al otro lado de esa superficie transparente.
Ramón se sentía como una de estas últimas gotas. Se sentía solo, latente. Esperando que otra gota pasara para acelerar su vida. Catalizándole hasta la meta. Pero esa gota nunca llegaba.
Creía que era un buen partido. No tenía problemas económicos, vivía de rentas, fruto de la herencia de varios pisos y viviendas, ahora alquiladas. Todos los alquileres juntos le daban para llevar una cómoda vida sin tener que trabajar. Además se consideraba poseedor de una inteligencia cultivada, una persona interesante. Sin embargo, no poseía ningún físico especial, así como tampoco ninguna lengua ágil, capaz de rendir corazones. Era más bien introspectivo y soñador. Además…
Mira, por fin! esa gota que estaba paralizada ha sido arrastrada por otra gota, y sus humedades juntas han logrado llegar al nirvana del marco de la ventana.
Pero porque no podía pasarle eso a él?
Varios hilos de pensamiento fluían en su mente. Por un lado, estaba el lado místico-religioso. Pensaba que esperar a otra persona para sentirse completo era un error. Era un sentido budista de la vida que le decía que debía sentirse completo por si mismo, y que sólo cuando se sintiera completo y no necesitara del otro sería cuando dicha persona complementaria llegaría. Pero el racionalizar este pensamiento no aligeraba la carga, una cosa era entenderlo lógicamente y otra que el corazón lo entendiera. Y además ¿era realmente posible sentirse completo totalmente? ¿Cuántos Siddhartas pululaban en el mundo? Desde luego no demasiados. Y desde luego, a veces observaba a otras personas emparejadas y le parecían mentes simples y vacías. “mira que tunning me he puesto en el coche!”, “No me ralles tio, paso de ti, me voy a la disco esta noche con las amigas”, “vale, pero luego no me vengas mañana demasiado resacosa, que tenemos paella con tus padres. Ven pa’qui chorba, que te doy un lenguetazo”. Era este el tipo de pareja fruto de una madurez interior que Ramón no comprendía? Lo dudaba mucho. Una parte mística de él pensaba que quizás esas relaciones luego no llegaban a nada, veía a gentes incultas emparejarse como conejos, solo apuntando al físico mejor que se pueda conseguir con el propio, como una transacción comercial. El inversor de bolsa que dice: estoy satisfecho cuando he conseguido lo mejor posible partiendo de lo que tengo. Y veía esto como algo frío y vacío, pero: acaso no se sentía él mismo como un inversor de bolsa en ese sentido? Creía que quizás Dios le hubiera destinado algo especial, y que tras una larga espera llegaría algo mejor para él, acumulado. Pero acaso pensar eso no lo igualaba a él mismo a ese concepto de conseguir lo mejor posible? Fondo de inversiones “mon amour”, invierta a muchos años a plazo fijo y llévese luego una Afrodita. Si, en el fondo creía que había una parte de verdad cuando pensaba que todo era una ilusión fruto del deseo de justicia divina del débil. La ilusión de burbuja mágica de “los otros lo enfocan todo de un modo porque son malos, pero yo parece que lo enfoque del mismo modo, pero en realidad soy bueno y pienso diferente”. Porque al fin y al cabo: él no era ningún Adonis, pero si que era muy selectivo: que tenga un gran físico ¿no le convertía en superficial el desear eso?, personalidad de un tipo determinado, inteligencia… ¿acaso es lo usual que un ciudadano de Namibia tenga el paladar de un jeque de Arabia Saudí? No debería conformarse con menos? Pero puede él acaso controlar lo que quiere o no? Piensa en las gotas de lluvia que no consiguieron siquiera franquear la persiana, pero… ¿Porque el pensar que en comparación hay gente que apenas puede subsistir no alivia en absoluto su pena?
Vaya, Ramón se había quedado durmiendo con sus pensamientos. Pero por fin llega al mundo de los vivos, tras una pesadilla en la que miles de seres humanos, como si fueran zombies, alzan las manos al cielo en busca de la felicidad, entre todos ellos él mismo, y arriba en dicho cielo pasan parejas de ángeles, siempre en parejas, sus afortunados pies muy por encima de la inmundicia de la soledad.
Las gotas de la noche anterior ya no están. Unas habrán llegado hasta el final de la ventana y quizás hayan ido más allá, hasta penetrar en las entrañas de la tierra, puede que incluso absorbidas por un árbol y transformadas en zumo de tomate o tragadas por algún ser vivo, incluso unas poquísimas gotas formando parte de seres humanos astronautas y navegando por el espacio exterior infinito en forma de orín. Otras se habrán evaporado del cristal, de vuelta a los cielos que les vieron nacer. Esperando a renacer como otra gota algún día, y con la esperanza de que en una próxima vida no caigan directamente al mar y consigan llegar a formar parte de algo más interesante. Pero la vida de las perdedoras evaporadas no desaparece en vano: queda un contorno de arenilla, suciedad, cal, o lo que sea, que atestigua que allí había habido una gota. Dicha roña es la herencia de una vida solitaria.
Hola señorito Ramón, pensaba que no estaba, he venido a limpiar, hoy me toca. Empiezo por las ventanas? Veo que están sucias por fuera.
No Paqui. Hoy no quiero que limpies las ventanas, porque hoy siento que esa suciedad de ahí es mi vida.
Que cosas mas raras dice usted hoy! Bueno, pues entonces me voy a fregar los platos y la cocina.
Y así, un día tras otro, Ramón siguió construyendo castillos de naipes en el aire de su mente, hipótesis tras hipótesis. Mientras, el tiempo seguía escapándosele, y su vida se iba secando como una gota en el cristal, esperando que llegue otra gota y le arrastre, que alguien limpie el cristal, o que suceda algo que corte esa latencia embrujada.
Una gota, dos gotas, tres gotas… Ramón acurrucado en su silla frente a la ventana miraba las gotas de lluvia. Eran pocas, las pocas campeonas coladas de entre las persianas de madera exteriores. Y que ahora morían resbalando en el cristal. Resbalando mas y mas. Unas afortunadas bajaban poco a poco, absorbían cual vampiros la humedad de otras gotas fijadas en el cristal. Con la nueva humedad aceleraban hasta llegar al marco del cristal, donde éste se juntaba con la madera de la ventana. Éste era el gran destino de unas pocas afortunadas. Muchas otras gotas resbalaban sin encontrarse a otras gotas en su camino. Estas se iban desangrando en su camino, hasta perder tanta humedad que llegaban a pararse, y morían ahí. Solas. pegadas en el cristal. Observando el extraño mundo al otro lado de esa superficie transparente.
Ramón se sentía como una de estas últimas gotas. Se sentía solo, latente. Esperando que otra gota pasara para acelerar su vida. Catalizándole hasta la meta. Pero esa gota nunca llegaba.
Creía que era un buen partido. No tenía problemas económicos, vivía de rentas, fruto de la herencia de varios pisos y viviendas, ahora alquiladas. Todos los alquileres juntos le daban para llevar una cómoda vida sin tener que trabajar. Además se consideraba poseedor de una inteligencia cultivada, una persona interesante. Sin embargo, no poseía ningún físico especial, así como tampoco ninguna lengua ágil, capaz de rendir corazones. Era más bien introspectivo y soñador. Además…
Mira, por fin! esa gota que estaba paralizada ha sido arrastrada por otra gota, y sus humedades juntas han logrado llegar al nirvana del marco de la ventana.
Pero porque no podía pasarle eso a él?
Varios hilos de pensamiento fluían en su mente. Por un lado, estaba el lado místico-religioso. Pensaba que esperar a otra persona para sentirse completo era un error. Era un sentido budista de la vida que le decía que debía sentirse completo por si mismo, y que sólo cuando se sintiera completo y no necesitara del otro sería cuando dicha persona complementaria llegaría. Pero el racionalizar este pensamiento no aligeraba la carga, una cosa era entenderlo lógicamente y otra que el corazón lo entendiera. Y además ¿era realmente posible sentirse completo totalmente? ¿Cuántos Siddhartas pululaban en el mundo? Desde luego no demasiados. Y desde luego, a veces observaba a otras personas emparejadas y le parecían mentes simples y vacías. “mira que tunning me he puesto en el coche!”, “No me ralles tio, paso de ti, me voy a la disco esta noche con las amigas”, “vale, pero luego no me vengas mañana demasiado resacosa, que tenemos paella con tus padres. Ven pa’qui chorba, que te doy un lenguetazo”. Era este el tipo de pareja fruto de una madurez interior que Ramón no comprendía? Lo dudaba mucho. Una parte mística de él pensaba que quizás esas relaciones luego no llegaban a nada, veía a gentes incultas emparejarse como conejos, solo apuntando al físico mejor que se pueda conseguir con el propio, como una transacción comercial. El inversor de bolsa que dice: estoy satisfecho cuando he conseguido lo mejor posible partiendo de lo que tengo. Y veía esto como algo frío y vacío, pero: acaso no se sentía él mismo como un inversor de bolsa en ese sentido? Creía que quizás Dios le hubiera destinado algo especial, y que tras una larga espera llegaría algo mejor para él, acumulado. Pero acaso pensar eso no lo igualaba a él mismo a ese concepto de conseguir lo mejor posible? Fondo de inversiones “mon amour”, invierta a muchos años a plazo fijo y llévese luego una Afrodita. Si, en el fondo creía que había una parte de verdad cuando pensaba que todo era una ilusión fruto del deseo de justicia divina del débil. La ilusión de burbuja mágica de “los otros lo enfocan todo de un modo porque son malos, pero yo parece que lo enfoque del mismo modo, pero en realidad soy bueno y pienso diferente”. Porque al fin y al cabo: él no era ningún Adonis, pero si que era muy selectivo: que tenga un gran físico ¿no le convertía en superficial el desear eso?, personalidad de un tipo determinado, inteligencia… ¿acaso es lo usual que un ciudadano de Namibia tenga el paladar de un jeque de Arabia Saudí? No debería conformarse con menos? Pero puede él acaso controlar lo que quiere o no? Piensa en las gotas de lluvia que no consiguieron siquiera franquear la persiana, pero… ¿Porque el pensar que en comparación hay gente que apenas puede subsistir no alivia en absoluto su pena?
Vaya, Ramón se había quedado durmiendo con sus pensamientos. Pero por fin llega al mundo de los vivos, tras una pesadilla en la que miles de seres humanos, como si fueran zombies, alzan las manos al cielo en busca de la felicidad, entre todos ellos él mismo, y arriba en dicho cielo pasan parejas de ángeles, siempre en parejas, sus afortunados pies muy por encima de la inmundicia de la soledad.
Las gotas de la noche anterior ya no están. Unas habrán llegado hasta el final de la ventana y quizás hayan ido más allá, hasta penetrar en las entrañas de la tierra, puede que incluso absorbidas por un árbol y transformadas en zumo de tomate o tragadas por algún ser vivo, incluso unas poquísimas gotas formando parte de seres humanos astronautas y navegando por el espacio exterior infinito en forma de orín. Otras se habrán evaporado del cristal, de vuelta a los cielos que les vieron nacer. Esperando a renacer como otra gota algún día, y con la esperanza de que en una próxima vida no caigan directamente al mar y consigan llegar a formar parte de algo más interesante. Pero la vida de las perdedoras evaporadas no desaparece en vano: queda un contorno de arenilla, suciedad, cal, o lo que sea, que atestigua que allí había habido una gota. Dicha roña es la herencia de una vida solitaria.
Hola señorito Ramón, pensaba que no estaba, he venido a limpiar, hoy me toca. Empiezo por las ventanas? Veo que están sucias por fuera.
No Paqui. Hoy no quiero que limpies las ventanas, porque hoy siento que esa suciedad de ahí es mi vida.
Que cosas mas raras dice usted hoy! Bueno, pues entonces me voy a fregar los platos y la cocina.
Y así, un día tras otro, Ramón siguió construyendo castillos de naipes en el aire de su mente, hipótesis tras hipótesis. Mientras, el tiempo seguía escapándosele, y su vida se iba secando como una gota en el cristal, esperando que llegue otra gota y le arrastre, que alguien limpie el cristal, o que suceda algo que corte esa latencia embrujada.
viernes, 3 de febrero de 2012
TIC TOC TIC TOC
Tras mucho tiempo sin escribir en mi blog, he decidido reemprenderlo. Tengo por delante 4 aburridos dias festivos sin nada que hacer: con un tiempo completamente gélido creo que por debajo de los 0ªC, y por tanto cerrando la puerta a mi afición de coger a los perros e irme cada dia a hacer una excursión a un sitio nuevo (alimentando asi mi espiritu aventurero infantil de descubrir siempre entornos de naturaleza nuevos). El grifo de ver peliculas y series online se ha cerrado hace semanas, y este finde tampoco me apetece especialmente salir con el frio a hacer vida social (en realidad ya he tenido bastante vida social intensa). Es uno de esos momentos en que a uno le aborda... la melancolía... el sentimiento de soledad. Y de igual modo que los demás suelen compartir siempre sus pensamientos conmigo, creo que voy a hacer yo lo mismo, reflejando mis pensamientos en este espejo escrito.
De hecho, no digo que estar solo sea malo, uno tiene que saber lo que es abajo para luego poder valorar lo que después es arriba. Además, también disfruto de la soledad. Sin embargo... creo que llevo ya demasiado tiempo solo, quisiera compartir, tener cumplicidad, ayudar a que los sueños de la otra persona se cumplan... pero aqui estoy, malgastando el tiempo, ojalá hubiera una maquina que te permitiera acumular los tiempos muertos y utilizar ese tiempo cuando tu quisieras, no solo para hacer que los momentos felices duraran más, quizás para ralentizar esos momentos vitales clave que el futuro siempre depara y en que parece que los acontecimientos se suceden en cascada a toda velocidad. En el test proyectivo del arbol el tener mucho tiempo muerto se representa dibujando una linea del horizonte.
En fin, necesito que se produzca un cambio, un punto de inflexión, algo (o mejor alguien) positivo que sacuda mis esquemas.
De hecho, no digo que estar solo sea malo, uno tiene que saber lo que es abajo para luego poder valorar lo que después es arriba. Además, también disfruto de la soledad. Sin embargo... creo que llevo ya demasiado tiempo solo, quisiera compartir, tener cumplicidad, ayudar a que los sueños de la otra persona se cumplan... pero aqui estoy, malgastando el tiempo, ojalá hubiera una maquina que te permitiera acumular los tiempos muertos y utilizar ese tiempo cuando tu quisieras, no solo para hacer que los momentos felices duraran más, quizás para ralentizar esos momentos vitales clave que el futuro siempre depara y en que parece que los acontecimientos se suceden en cascada a toda velocidad. En el test proyectivo del arbol el tener mucho tiempo muerto se representa dibujando una linea del horizonte.
En fin, necesito que se produzca un cambio, un punto de inflexión, algo (o mejor alguien) positivo que sacuda mis esquemas.
sábado, 6 de agosto de 2011
Un poquito de autocharla interna
Conforme pasan los años he ido pasando por diferentes etapas mentales. Con ello me refiero a que esto ha sido así desde diferentes puntos de vista, desde el deseo de encontrar un lugar en el mundo, desde el anhelo sentimental o incluso desde el tipo de actividades que me gustan hacer. Así que he pensado que este sábado por la mañana, una buena alternativa a ver en mi ordenador episodios de una serie de TV sería buena idea compartir un poco de ideas acerca de varias cosas.
Lo que he observado es que hay personas, o etapas vitales, en las que uno se focaliza en su ego, en individualizarse y separarse del resto de las personas. Por ejemplo, intentando destacar por encima de los demás, ganando en los deportes, destacando a nivel académico, o con sentimientos de nacionalismos “yo soy diferente de ti, en cierto modo mejor, de la élite”, o haciendo tareas individuales para distinguirse de los demás (relatos, cuadros, anécdotas frikis que solo te han pasado a ti, etc). Digamos que como dice el anuncio de Ikea, lo que gusta es tener “la república independiente de mi casa” . Y que todo lo propio sea especial, incluso la pareja, que sea ese ser único del universo, ese ser idealizado que te puede comprender como nadie más del mundo y por el que se deberían escribir canciones. He observado que muchas personas tienen ese enfoque vital en su vida, dejar constancia de que su individualidad ha pasado por el mundo.
Sin embargo, en mi vida he conocido a muuuucha gente, en parte debido a viajes, diversos grupos de gente que he ido conociendo, pero sobretodo en gran parte por mi trabajo de psicólogo con ancianos, recogiendo las inquietudes al final de la vida de muchas personas. Y he visto que en el fondo muchos anhelos e inquietudes son compartidas. El miedo a la soledad, a que nadie más en el mundo sepa apreciar la chispa vital de uno, que no hayan descubierto el potencial y lo que tienes para compartir al mundo. Mucha gente quiere compartir con el mundo y dar su punto de vista. Aunque como dice el refrán “muchos quieren tener razón y pocos son los razonables”. A la gente le gusta dar su punto de vista de las cosas y contar sus anécdotas y no tanto escuchar o tener en cuenta las de los demás.
En el ámbito sentimental, he observado que los miedos y conflictos internos suelen ser compartidos. Por ejemplo la dualidad entre “me espero para encontrar a la persona maravillosa” y el “como no me dé prisa se me va a pasar el arroz, o no podré formar una familia como la demás gente”. O también hay muchas relaciones de “seguir por inercia”, o digamos que “aguantar o tolerar al otro” e ir tirando así. Y en el cortejo muchos patrones que se repiten, como el miedo de muchas mujeres a ceder en el terreno sexual y que “una vez haya habido sexo, perdón: hecho el amor, cambien las cosas, como que ya le he entregado mi joya y me va a valorar menos y me va a dejar”. Y luego otras mujeres que normalizan el sexo y le quitan su aureola mágica para no sentirse mal, pero luego cuando viene quizás un chico en el que intuyen un claro deseo sexual, cierran sus puertas, o dicho de otro modo “si lo necesitas no te lo doy, y si no lo necesitas entonces te lo doy”. Y con todas estas interacciones entre las personas veo patrones que se van repitiendo, como mujeres que acaban siempre con hombres que los maltratan, o hombres que siempre están con mujeres que no les convienen. Patrones subyacentes fruto de aprendizajes, valores de las personas… lo que sea, pero que hacen que la cadena de relaciones fracasadas no se rompa. Ya que de hecho, no todos hablan el mismo idioma: unos están interesados en controlar la situación a su alrededor para sentirse tranquilos, otros se dejan fluir esperando que el destino les traiga algo especial, otros tienen anhelo de estatus social y de encajar en el mundo, otros anhelo de aprender y conocer cosas… unos se centran en su proyecto vital, ya sea este su trabajo o su hobby (sea el que sea) y la interacción con las otras personas (o salir de casa) no lo necesitan, y otros viven para interaccionar socialmente y disfrutan hablando con los demás y conociendo y compartiendo experiencias con otros. En cualquier caso, muchas parejas tienen proyectos profundos diferentes y hace que la pareja nunca acabe de cuajar.
Sin embargo lo que si que he visto es lo que decía: que hay patrones y miedos y anhelos compartidos. Y que al conocer a gente, a mucha, uno al final deja de lado fronteras de países, nacionalismos e individualidades varias y se da cuenta de que en el fondo todos los “humanitos” (término que le gusta mucho utilizar a una buena amiga mía) somos iguales (en el buen sentido!). Con lo que te sientes parte de un todo y entonces el chip cambia un poco.
Eso no significa que los sentimientos tengan que cambiar: muchas veces la mente va por un lado y el corazón por otro. Yo racionalmente puedo pensar todas estas cosas, estar convencidos de que son ciertas, y sin embargo sentirme solo igual (como me siento muchas veces, a pesar de que sé que la mayoría de gente también se siente incomprendida como yo). Muchas veces la mente va por un lado, le emoción por otro y puede que incluso el cuerpo por otro. El ejemplo más claro que veo de esto es cuando me pillé un dedo en la puerta no hace demasiado. Mi cuerpo falló, me cedieron las piernas y caí al suelo “se activó mi sistema parasimpático”, mi mente pensaba “mierda! Si ha sido un simple golpe, piernas responded, va, levántate! Porque mi cuerpo no responde? Me arrastro fuera del pasillo? A ver si me va a ver alguien y se va a pensar yo que sé qué, y si llego a estar en el bosque, me ataca un animal y me pasa esto… vaya mierda de adaptación al medio”, y mi estado emocional era una mezcla de estar tranquilo, curiosidad por la reacción física inesperada de mi cuerpo y frustración secundaria a mis pensamientos”. O sea, mente, emoción y cuerpo, cada uno por su lado. Las cosas, aunque te las digan, y las entiendas… tienes que vivirlas para interiorizarlas y aprenderlas emocionalmente, y a veces tienes que dejar que la gente se meta la hostia para que se den cuenta de las cosas.
Y luego esta el darse cuenta de que con las ostias realmente se aprende, y que las “relaciones fallidas” no lo son en realidad ya que se ha aprendido mucho en cada una de ellas.
Por ejemplo, voy a ejemplificar con el caso que mejor conozco, el mío. Con mi primera relación resolví ese sentimiento e ideación adolescente de sentirme solo y de que “nadie me querría nunca como pareja, que me quedaría virgen para siempre… etc, etc.” Y de hecho al final aprendí a valorar más el estar solo y que para estar bien no se necesita de otra persona sino que es uno que tiene que estar centrado y luego estar con otra persona y no necesitar como una muleta emocional a esa segunda persona. En mi caso fue una muleta que sanó esa herida e hizo que no necesitara muleta.
Y cada relación era diferente de la anterior en el sentido que lo que pensaba que era lo que valoraba de una persona era lo que esa persona tenía, y luego veía que no era suficiente solo con eso. Por ejemplo una era muy inteligente y centrada en la estabilidad pero luego no sabía dejarse fluir y ser espontanea, no era soñadora ni flexible para algunas cosas y estaba centrada en su pequeño mundo. Entonces luego “si solo quiero una chica sencilla, que me quiera y sea buena persona”. Y fue lo que luego tuve, pero… no podía compartir intelectualmente nada con ella y no tenía ambiciones o inquietudes de mejorar, se rendía en todo ante la vida. La siguiente si tenía inquietudes, ambiciones y era muy inteligente, pero luego emocionalmente era muy destructiva hacia los demás y consigo misma y aunque hubiera sentimientos hablábamos otro idioma, no nos entendíamos. En total, podría decirse que he estado con 7 chicas, y con cada una he aprendido algo, y he visto que lo de “una persona normal” no existe y que siempre hay algo, y todo es una cuestión de flexibilidad y equilibrios entre aspectos de la personalidad. En cualquier caso, todas las personas que te encuentras en la vida son maestros para mi (en algún aspecto) y creo que todo el mundo es especial y tiene su chispa, que simplemente hay que saberla ver. Incluso la persona que te pueda parecer más “gris y del montón” puede tener reacciones que nunca esperarías, y tener en algunas cosas mas comprensividad o paciencia que tu, por ejemplo que te atraquen en el metro y que lo primero que te venga y pienses sea “será cabrón el hijoputa este que me ha mangado la cartera!” y que quizás una señora normal y corriente que le pase lo mismo lo primero que le venga sea “pobre chaval, que tiene que estar haciendo esto para comer”.
Así que, hay mucho siempre por pulir, y nunca llegas al final, y en cualquier caso, cuando mas trabajado estés por dentro, mejor te vaya todo “por fuera” con lo cual te ralles menos quejándote de tu suerte. Así que nada, a seguir viviendo, pasando el sabado y aprendiendo más de los humanitos!
Lo que he observado es que hay personas, o etapas vitales, en las que uno se focaliza en su ego, en individualizarse y separarse del resto de las personas. Por ejemplo, intentando destacar por encima de los demás, ganando en los deportes, destacando a nivel académico, o con sentimientos de nacionalismos “yo soy diferente de ti, en cierto modo mejor, de la élite”, o haciendo tareas individuales para distinguirse de los demás (relatos, cuadros, anécdotas frikis que solo te han pasado a ti, etc). Digamos que como dice el anuncio de Ikea, lo que gusta es tener “la república independiente de mi casa” . Y que todo lo propio sea especial, incluso la pareja, que sea ese ser único del universo, ese ser idealizado que te puede comprender como nadie más del mundo y por el que se deberían escribir canciones. He observado que muchas personas tienen ese enfoque vital en su vida, dejar constancia de que su individualidad ha pasado por el mundo.
Sin embargo, en mi vida he conocido a muuuucha gente, en parte debido a viajes, diversos grupos de gente que he ido conociendo, pero sobretodo en gran parte por mi trabajo de psicólogo con ancianos, recogiendo las inquietudes al final de la vida de muchas personas. Y he visto que en el fondo muchos anhelos e inquietudes son compartidas. El miedo a la soledad, a que nadie más en el mundo sepa apreciar la chispa vital de uno, que no hayan descubierto el potencial y lo que tienes para compartir al mundo. Mucha gente quiere compartir con el mundo y dar su punto de vista. Aunque como dice el refrán “muchos quieren tener razón y pocos son los razonables”. A la gente le gusta dar su punto de vista de las cosas y contar sus anécdotas y no tanto escuchar o tener en cuenta las de los demás.
En el ámbito sentimental, he observado que los miedos y conflictos internos suelen ser compartidos. Por ejemplo la dualidad entre “me espero para encontrar a la persona maravillosa” y el “como no me dé prisa se me va a pasar el arroz, o no podré formar una familia como la demás gente”. O también hay muchas relaciones de “seguir por inercia”, o digamos que “aguantar o tolerar al otro” e ir tirando así. Y en el cortejo muchos patrones que se repiten, como el miedo de muchas mujeres a ceder en el terreno sexual y que “una vez haya habido sexo, perdón: hecho el amor, cambien las cosas, como que ya le he entregado mi joya y me va a valorar menos y me va a dejar”. Y luego otras mujeres que normalizan el sexo y le quitan su aureola mágica para no sentirse mal, pero luego cuando viene quizás un chico en el que intuyen un claro deseo sexual, cierran sus puertas, o dicho de otro modo “si lo necesitas no te lo doy, y si no lo necesitas entonces te lo doy”. Y con todas estas interacciones entre las personas veo patrones que se van repitiendo, como mujeres que acaban siempre con hombres que los maltratan, o hombres que siempre están con mujeres que no les convienen. Patrones subyacentes fruto de aprendizajes, valores de las personas… lo que sea, pero que hacen que la cadena de relaciones fracasadas no se rompa. Ya que de hecho, no todos hablan el mismo idioma: unos están interesados en controlar la situación a su alrededor para sentirse tranquilos, otros se dejan fluir esperando que el destino les traiga algo especial, otros tienen anhelo de estatus social y de encajar en el mundo, otros anhelo de aprender y conocer cosas… unos se centran en su proyecto vital, ya sea este su trabajo o su hobby (sea el que sea) y la interacción con las otras personas (o salir de casa) no lo necesitan, y otros viven para interaccionar socialmente y disfrutan hablando con los demás y conociendo y compartiendo experiencias con otros. En cualquier caso, muchas parejas tienen proyectos profundos diferentes y hace que la pareja nunca acabe de cuajar.
Sin embargo lo que si que he visto es lo que decía: que hay patrones y miedos y anhelos compartidos. Y que al conocer a gente, a mucha, uno al final deja de lado fronteras de países, nacionalismos e individualidades varias y se da cuenta de que en el fondo todos los “humanitos” (término que le gusta mucho utilizar a una buena amiga mía) somos iguales (en el buen sentido!). Con lo que te sientes parte de un todo y entonces el chip cambia un poco.
Eso no significa que los sentimientos tengan que cambiar: muchas veces la mente va por un lado y el corazón por otro. Yo racionalmente puedo pensar todas estas cosas, estar convencidos de que son ciertas, y sin embargo sentirme solo igual (como me siento muchas veces, a pesar de que sé que la mayoría de gente también se siente incomprendida como yo). Muchas veces la mente va por un lado, le emoción por otro y puede que incluso el cuerpo por otro. El ejemplo más claro que veo de esto es cuando me pillé un dedo en la puerta no hace demasiado. Mi cuerpo falló, me cedieron las piernas y caí al suelo “se activó mi sistema parasimpático”, mi mente pensaba “mierda! Si ha sido un simple golpe, piernas responded, va, levántate! Porque mi cuerpo no responde? Me arrastro fuera del pasillo? A ver si me va a ver alguien y se va a pensar yo que sé qué, y si llego a estar en el bosque, me ataca un animal y me pasa esto… vaya mierda de adaptación al medio”, y mi estado emocional era una mezcla de estar tranquilo, curiosidad por la reacción física inesperada de mi cuerpo y frustración secundaria a mis pensamientos”. O sea, mente, emoción y cuerpo, cada uno por su lado. Las cosas, aunque te las digan, y las entiendas… tienes que vivirlas para interiorizarlas y aprenderlas emocionalmente, y a veces tienes que dejar que la gente se meta la hostia para que se den cuenta de las cosas.
Y luego esta el darse cuenta de que con las ostias realmente se aprende, y que las “relaciones fallidas” no lo son en realidad ya que se ha aprendido mucho en cada una de ellas.
Por ejemplo, voy a ejemplificar con el caso que mejor conozco, el mío. Con mi primera relación resolví ese sentimiento e ideación adolescente de sentirme solo y de que “nadie me querría nunca como pareja, que me quedaría virgen para siempre… etc, etc.” Y de hecho al final aprendí a valorar más el estar solo y que para estar bien no se necesita de otra persona sino que es uno que tiene que estar centrado y luego estar con otra persona y no necesitar como una muleta emocional a esa segunda persona. En mi caso fue una muleta que sanó esa herida e hizo que no necesitara muleta.
Y cada relación era diferente de la anterior en el sentido que lo que pensaba que era lo que valoraba de una persona era lo que esa persona tenía, y luego veía que no era suficiente solo con eso. Por ejemplo una era muy inteligente y centrada en la estabilidad pero luego no sabía dejarse fluir y ser espontanea, no era soñadora ni flexible para algunas cosas y estaba centrada en su pequeño mundo. Entonces luego “si solo quiero una chica sencilla, que me quiera y sea buena persona”. Y fue lo que luego tuve, pero… no podía compartir intelectualmente nada con ella y no tenía ambiciones o inquietudes de mejorar, se rendía en todo ante la vida. La siguiente si tenía inquietudes, ambiciones y era muy inteligente, pero luego emocionalmente era muy destructiva hacia los demás y consigo misma y aunque hubiera sentimientos hablábamos otro idioma, no nos entendíamos. En total, podría decirse que he estado con 7 chicas, y con cada una he aprendido algo, y he visto que lo de “una persona normal” no existe y que siempre hay algo, y todo es una cuestión de flexibilidad y equilibrios entre aspectos de la personalidad. En cualquier caso, todas las personas que te encuentras en la vida son maestros para mi (en algún aspecto) y creo que todo el mundo es especial y tiene su chispa, que simplemente hay que saberla ver. Incluso la persona que te pueda parecer más “gris y del montón” puede tener reacciones que nunca esperarías, y tener en algunas cosas mas comprensividad o paciencia que tu, por ejemplo que te atraquen en el metro y que lo primero que te venga y pienses sea “será cabrón el hijoputa este que me ha mangado la cartera!” y que quizás una señora normal y corriente que le pase lo mismo lo primero que le venga sea “pobre chaval, que tiene que estar haciendo esto para comer”.
Así que, hay mucho siempre por pulir, y nunca llegas al final, y en cualquier caso, cuando mas trabajado estés por dentro, mejor te vaya todo “por fuera” con lo cual te ralles menos quejándote de tu suerte. Así que nada, a seguir viviendo, pasando el sabado y aprendiendo más de los humanitos!
viernes, 31 de diciembre de 2010
Viva la crisi!
A falta de un par de horitas para las campanadas, con el pijama puesto y listo para pasar quizás mi fin de año más humilde hago valoración de este año. Vale, cierto que ha sido un año extremadamente jodido económicamente hablando y que junto con muchísimas otras personas estoy bastante jodido y ahora mismo con saldo negativo en la cuenta bancaria. Pero, siempre hay un lado positivo a todo y eso es lo que paso a valorar.
Me acuerdo de cuando era adolescente y todo era fácil, viajaba mucho y había abundancia. En esos momentos también sentía cierto vacío interior y había muchas cosas que me daban igual, iba mucho a esquiar y hasta me daba palo, con el dinero ya no sabía muy bien qué hacer, o no hace tanto fui al famoso restaurante EVO de Barcelona gastando mil euros en una cena (con el Duran i Lleida comiendo en la mesa de al lado) pero no apreciaba nada, todo era consumismo vacio. Estos últimos años he estado económicamente realmente MUY puteado, tanto yo como personas de mi entorno. Eso hace que se sacuda el sistema de valores, y que cosas que antes pensaba que eran importantes vea que no lo son tanto y que valore mucho otras pequeñas cosas que antes me pasaban desapercibidas. Sabéis? Yo hace muchos años había votado ERC, independentista catalán, como mucha gente primando el Yo diferente del mundo, la individualidad, o como mucho el “nosotros” a pequeña escala diferenciada del “ellos”, el que piensa, siente y es diferente. Pero cuando los demás te abren el corazón, cuando estás jodido, cuando debes dinero a amigos y otros te deben dinero a ti, y te vas apoyando mutuamente en la gente, y vives el valor de la unión y la comunión con los demás, del alma y sufrimiento de los demás, entonces las fronteras se diluyen y ves al otro como tu, y tanto te da el idioma, el estar en un sitio o en otro. Supongo que en esencia es lo mismo que te mandan en todos esos emails de powerpoint con ositos, deseos y corazoncitos, y que borras casi directamente sin leer (si, yo lo hago frecuentemente), lo que pasa que hay cosas que no te las tienen que decir, que tienes que vivirlas y sentirlas tu en tus carnes. Yo ahora, tras pasar por esta crisis, valoro mucho más las cosas, en todos los sentidos, desde las pequeñas cosas materiales, como la subida del precio del fuet o el fruto seco, una buena cena o una ducha caliente (duchaos durante un tiempo sin agua caliente, a base de calentar agua en una olla y echártela encima en un cazo y luego me contáis), pero también valoro mucho más cosas diferentes de las personas que las que valoraba antes, ya no valoro tanto el éxito, la inteligencia o el aspecto físico como valoro ahora la madurez personal, la ética y la calidez humana. También me ha acercado más a nuestros mayores, que las pasaron putas en la postguerra y siempre se nos quejaban que los jóvenes no sabíamos valorar lo que tenemos, y ahora ellos hasta se alegran (no todos ni muchísimo menos, claro) de que les congelen las pensiones si con eso ayudan a la sociedad en general y la gente abre un poco los ojos del consumismo descerebrado e inhumano. Así que esta es mi valoración: que la crisis haya servido y sirva para que la gente sacuda su sistema de valores, abra un poco los ojos y madure un poco en su calidad humana, ya que al vivirlo en uno mismo… la cosa cambia. Así que viva la evolución personal
Me acuerdo de cuando era adolescente y todo era fácil, viajaba mucho y había abundancia. En esos momentos también sentía cierto vacío interior y había muchas cosas que me daban igual, iba mucho a esquiar y hasta me daba palo, con el dinero ya no sabía muy bien qué hacer, o no hace tanto fui al famoso restaurante EVO de Barcelona gastando mil euros en una cena (con el Duran i Lleida comiendo en la mesa de al lado) pero no apreciaba nada, todo era consumismo vacio. Estos últimos años he estado económicamente realmente MUY puteado, tanto yo como personas de mi entorno. Eso hace que se sacuda el sistema de valores, y que cosas que antes pensaba que eran importantes vea que no lo son tanto y que valore mucho otras pequeñas cosas que antes me pasaban desapercibidas. Sabéis? Yo hace muchos años había votado ERC, independentista catalán, como mucha gente primando el Yo diferente del mundo, la individualidad, o como mucho el “nosotros” a pequeña escala diferenciada del “ellos”, el que piensa, siente y es diferente. Pero cuando los demás te abren el corazón, cuando estás jodido, cuando debes dinero a amigos y otros te deben dinero a ti, y te vas apoyando mutuamente en la gente, y vives el valor de la unión y la comunión con los demás, del alma y sufrimiento de los demás, entonces las fronteras se diluyen y ves al otro como tu, y tanto te da el idioma, el estar en un sitio o en otro. Supongo que en esencia es lo mismo que te mandan en todos esos emails de powerpoint con ositos, deseos y corazoncitos, y que borras casi directamente sin leer (si, yo lo hago frecuentemente), lo que pasa que hay cosas que no te las tienen que decir, que tienes que vivirlas y sentirlas tu en tus carnes. Yo ahora, tras pasar por esta crisis, valoro mucho más las cosas, en todos los sentidos, desde las pequeñas cosas materiales, como la subida del precio del fuet o el fruto seco, una buena cena o una ducha caliente (duchaos durante un tiempo sin agua caliente, a base de calentar agua en una olla y echártela encima en un cazo y luego me contáis), pero también valoro mucho más cosas diferentes de las personas que las que valoraba antes, ya no valoro tanto el éxito, la inteligencia o el aspecto físico como valoro ahora la madurez personal, la ética y la calidez humana. También me ha acercado más a nuestros mayores, que las pasaron putas en la postguerra y siempre se nos quejaban que los jóvenes no sabíamos valorar lo que tenemos, y ahora ellos hasta se alegran (no todos ni muchísimo menos, claro) de que les congelen las pensiones si con eso ayudan a la sociedad en general y la gente abre un poco los ojos del consumismo descerebrado e inhumano. Así que esta es mi valoración: que la crisis haya servido y sirva para que la gente sacuda su sistema de valores, abra un poco los ojos y madure un poco en su calidad humana, ya que al vivirlo en uno mismo… la cosa cambia. Así que viva la evolución personal
jueves, 18 de diciembre de 2008
Movimiento laboral
Parece ser que el tema laboral se esta moviendo un poquito. Por un lado, en la residencia donde estoy de psicólogo, me doblan a partir de enero en numero de horas, ademas empezaran a trabajar nuevos profesionales en el equipo (educadora social, y terapeuta ocupacional), lo que dara mas vidilla. Luego esta el tema de dar cursos para la Pere Tarrés, la verdad es que esta bastante bien pagado. En la Corachan tambien hay movimiento, ahora tiene que entrar una persona nueva, hay varios candidat@s, a ver quién sera. En cualquier caso formar a una persona nueva siempre da vidilla. Además que aún sigo pudiendo ir a la Teknon, que en realidad tuve el lunes la cena de navidad y la directora de la unidad me cogió por sorpresa regalandome un super ipod nano de 16 Gigas. He hecho la prueba y tambien se pueden ver peliculas, o sea que me amenizara los viajes en tren. De todas formas aún no salgo de pobre ni mucho menos, necesito mucha mas vidilla laboral para tirar adelante la economia.
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